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Monstruos amarillos rugiendo todo el santo día. En su interior cretinos cretinizantes.
Murió. No sé… sí, así es. Murió. Ella lo sabía, estaba enferma del corazón. Caminaba por la calle cuando de pronto sentí un horrible dolor en el pecho. No podía caminar más. Me senté en una banca, esperando que el dolor terminara. Miré sufriente las hojas café en el suelo. Era otoño… acercándose, un hombre mayor caminaba aterido, encajado en un abrigo. Como un reflejo se abrió repentinamente el abrigo, y… oh, eso. En ese momento sonreí, en ese momento cesó el dolor. Porque me di cuenta de que sería bienvenida en las alturas… ahora es verano. El sol ilumina en las dos estaciones. Al momento de pasar todas estas cosas era otra época. Belle epoque. Supongamos que eso es presente.
Calculo que deben haber sido las siete de la mañana… sentí a alguien a mi lado, en la cama. Moví mi mano hacia el lado y palpé un cuerpo cálido… moví los pies y sentí otros pies… fríos. ¡Sí ¡Alguien dormía conmigo. Muchas veces despiertas en medio de un fabuloso sueño, y te dan unas ganas de volver a ese sueño, pero no puedes. Ahora busco desesperadamente mis calcetas chilotas, pero suena el teléfono. Es Isaac. El muy maldito me dice que no pudo venir ayer. Desgraciado. Si tan sólo hubiera llamado para avisar que no vendría. ¡La cagaste!, le grito… miro a la ventana y veo a una chica que está embarazada, y fuma un cigarrillo. Lo fuma como lo hacen todas : estúpidamente. ¡Qué mala gente! Mejor me voy a mi ratonera.
Las señales no logran ser captadas por el radio ¡qué haremos?, Cantar, it’s a pleasure to be sad.
No fumo. Je… bueno, qué haré ahora. Entre mis chucherías, en un ropero, un gran ropero, encuentro un sombrero antiguo. Tal vez haya sido de mi abuelo o de… ¡mi bisabuelo! Who knows?... me lo coloco, me calza. Voy donde el espejo, me veo, qué ridículo… hace unos momentos… ¿Qué ocurre Sam? Te veo con sueño, Un poco, oye, ¿ por qué no se callan esos cretinos?, Sí, deberían darles un silletazo… El espejo. Me veo ridículo. Cómo habrá sido mi abuelo… el espejo… Denisse aprende… Después de contemplarme en el espejo me tiro a la cama. La habitación café. El día nublado. Conservo el sombrero en la cabeza, pienso, miro al techo… los automóviles claxonan de forma enfermiza y él sólo quiere bajar de la micro y caminar hasta donde quiere ir y encontrarse con su amigo. Todos los días caen en cualquier lugar. Tengo frío. Mis pies están helados. ¡Quién se cree! Helados… Hace unos momentos atrás me encontraba con Saúl en Le Néant. Tomábamos unos tragos, la música más espantable jamás oída se escuchaba ahí. Invadía con su sonido cada rincón del Néant , lugar alejado del mundo. Tenía pereza, es cierto, pero el alcohol ayuda a olvidarse del frío y sentirse más y más torpe. Saúl, lúcido, me zarandeaba cada vez que mi cabeza caía sobre la mesa, Hey amigo, la vida aún no ha terminado. Yo lo miraba, pequeño malnacido… En una mesa…no me crean si miento, siempre pareciera que soy sincero cuando en realidad miento y cuando digo la verdad no me cree nadie… en una mesa que estaba a varios metros de la nuestra se encontraba una chica, sola. Una lámpara roja sobre su cabeza desfiguraba sus facciones. Saúl ¿quién es aquella muchacha? La que está cerca de BoWhose?, Ah, aquella es Denisse… Ella, con un vaso de vino tinto sobre la mesa, tocaba con sus dedos un arreglo floral artificial. Tenía una extraña actitud. Saúl la miraba un poco mareado. ¿Por qué no vuelves a tu casa Sam?, Ok, lo haré, ¿ dónde está la salida?. Me llevé en mis oídos la música que sonaba ahí… je, je, je.
Samuel se volteó y quedó recostado sobre su barriga. Alcanzó el vaso de leche que estaba bebiendo… el sombrero se cayó al piso… el espejo… haremos cuenta de que nunca hubo VIDA. La leche está rica, mmmmhh, me comeré los tallarines. Hace frío. No fumo, no bebo. La salsa recocida vive, respira… el tiempo lo dirá… el dedo volvió a su estado normal, ¡hey! ¿qué haces allí? Bájate inmediatamente . entre unos arbustos mi amigo y yo le decíamos frases, peticiones obscenas a una niña mayor que nosotros. Nosotros confiábamos que no nos descubriría, pero lo hizo y nos tiró las orejas o el pelo. Nosotros tendríamos cinco, o seis años y ella unos doce. Nos expulsó del lugar donde estaba el paraíso y corrimos adonde mi padre y le contamos lo sucedido con la esperanza de que él hiciera algo a la chica. Él sólo sonrió y no le dio importancia. Yo le pedí que hiciera algo pero él… nada de nada. Primera desilusión con mi padre. Pensé que él solucionaría todos mis problemas, y nunca me enseñó por lo menos a solucionar los míos, creo que nunca pudo solucionar los propios; las ventanas cerradas ahora no dejan entrar al viento… qué vas a hacer este martes… cuéntame una historia. Me como un plato de tallarines… están riquísimos, pero la ciencia paradigmática no ha entrado a los hogares aún. El tenedor, el tenedor de plata arremolina a su alrededor a los fideos. No llamaste por teléfono, No tengo, imbécil, Hoy ocupé el metro para llegar hasta aquí, Y ¿qué hay con eso?, No sé, yo pensé que te sorprendería. Pero no es así. Todo lo que creemos no lo es. Todo lo que soñamos no lo es. Bien, un café ahora y la comida antes será excelente… Nostradamus… anquilosado y mis pestañas abiertas a la podredumbre de las almas altivas. Suenen trompetas para inaugurar el fin de los tiempos… no bailo, no bailo.
Llamando a todas las unidades del Movimiento Fraternalista de la Estupidez…
El irritante sonido de esas voces me provocaban una molesta jaqueca. Mira la cicatriz en ese odioso rostro. Mira. Es tan miserable la misa hecatómbica surgida de sus palabras, la que lograba hacer con sus gesticulaciones, sus palabrotas, sus vergonzantes miradas. ¿Cómo pude estar entre ellos? Mi brazo no actuaría para ayudarlos. No, Señor… Abandonado a la suerte de mis pensamientos qué día será éste mismo. Me siento como una flota de barcazas en la marea tumultuosa. No. No. O aquí, dónde, estúpidos. Thou art an stupid !!! Recuérdame, soy yo.
Quiero saber todo sobre ti, todo, quiero saberlo ahora… Quién lo iría a pensar. En tu cartera cerrada hayas algo para la diversión pero puedo yo adivinar cuán ingenuo pueden ser algunos al mirarte. Son hermanos tuyos. No son hermanos míos. La hermana de mi amor no estaba en esa calle, estaba en la biblioteca y ella no estaba ahí. Le podría haber preguntado por ella, pero no he tenido el valor de acercarme a su casa, tocar el timbre y sencillamente, tranquilo, sin medio, sin nerviosismo, preguntar. Has salido a correr como lo haces todos los días. Dejaste tu pijama sobre la cama, anoche dormiste sin él. Dormiste sin ropa interior. Tropezaste demasiado con una roca del camino, qué camino. Menos mal que no te caíste, pero te dio susto. Cuando llegaste respirabas mal, estabas cansada, muy cansada. Te hice sentar sobre una silla. Te hice unos masajes relajantes. Luego te abandoné y llamé por teléfono a tus padres. Al volver a la oficina te quedaste dormida ¿Cómo está la Sole?, Un poco mejor, le hemos tenido que colocar tres inyecciones, Entonces se mejorará, Por supuesto. Todo él un corrector de estrellas… estrellas… por supuesto.
Él nos contará su propia historia. Pronto. El lumpen de nuestra propia experiencia. Esta luz sobre el escritorio me permite trabajar cómodamente. Han golpeado la puerta, ese golpe me devolvió a la realidad. Voy a ver quién es, quién puede ser, no hay nadie. Vuelvo a sentarme. Trato de comunicarme contigo, no logro ver tus ojos. ¿Ves los míos?... una buena ducha… despertaré, me alejaré del peso de los días, Gut Morgon! Con la cabeza sobre el escritorio escucho la voluptuosidad del silencio, mis cabellos observan obsequiosamente a través de la ventana. Dark landscapes… me hundo profundo profundamente en el fundamento de este testamento. Y qué jué… And what was the wyerye prima she fucked? Is she my love or my life? Pregúntame a mí también, no hagas tu fiesta ahora no te lo permito…Tomo un vaso de leche, pienso en irme a la cama.
Recuerdo cuando recité sobre el escenario ¡qué mierda! Los profesores querían incentivar mi poesía pero yo los mandé a la cresta, y a los compañeros también. Si aparecían de nuevo ante mi vista les cortaba la nariz con una sierra… qué se creen… sierra… fui a visitar a mi tía que vive en Sn Martín.
Isaac golpea. Me tocaba la frente, la mía, una pequeña jaqueca. Entra… me dirijo a la puerta para abrirle… entra, ¿qué es lo que quieres?, Nada en especial, es necesaria tu firma en estos documentos, ¿Tengo que firmar ahora?, Es que afuera está el secretario del señor Babase. Lo miro. Me siento obligado a firmar. Afuera llueve, el viento murmura a través de las gotas que caen. Falling drops. Y pienso en Mª Gris. ¿Es ella?
Tomo un vaso de leche. Me sumergí en adorables tormentas de sonidos.
Fue una larga caminata. Me costó encontrar la casa. Todo se veía distinto comparado con la última vez… ¿ Qué hace ese tipo afuera!, le pregunté a un hombre por la casa de mi tía, él me ayudó a orientarme. Al final encontré la casa.
Hola mijito tanto tiempo, Cómo está tiíta, Lo más bien gracias. Todo se veía diferente, al interior de la casa. Pronto habría un fuerte temblortonal ahí.
¿Y tú? ¿Qué quieres decir con eso? Mis primos tenían una pequeña fiesta en el patio grande, bajo las parras. Era tiempo de calor, mucho calor. Mucho estrés acumulado. Muchas ganas guardadas. Eran dos hombres y tres mujeres. Lo vi todo. No esperaron que llegase yo, empezaron sin mí. No me sentí cómodo de primeras. Ya estaban sin ropa todos, tocándose… Los miembros introduciéndose en orificios húmedos y otros no tanto. En todo caso ya estaban pasaditos en la edad… al parecer a esa edad se pierde la compostura y no importa lo que puedan escuchar en la casa vecina… Luego vino el temblor y todo desapareció para siempre y siempre. Me fui lejos. En el camino me encontré con Anna Long Play. Eres bonito, hermoso, me dijo ella. Y me tomó la mano y fuimos a su auto…
Necesito del arte. Sus manos se movían con arte. Mis ojos miraban absortos las nubes que volaban a través del vidrio. No digas nada, qué diablos quieres que te diga… escúchame, huéleme, descubre la profundidad … déjame descubrirte a ti, conocerte más. Aprovechemos este momento que puede ser el único. Quise agarrar su trasero y apretarlo, lo hice. Quise agarrar con una mano su seno y llevar mi boca ahí y morder como una cría carnívora. Ella puso su mano sobre mi nuca como una tierna madre, que no me deja ir sin que acabara, sin que terminara de nutrirme de ella. Y lo vi en el espejo, lo reconocí. Era el mismo de siempre que siempre estuvo ahí. Pero ahora en un nuevo contexto. Con una perla líquida que brillaba en la punta. Y mi mente empezaba a recordar en plena acción telúrica.
La encontré sentada en la corniza y temí que cayera, abajo la esperaban mis manos. La saludé. Me saludó. Hey tú, ¿le escribiste a tus pololas?, ¿A cuáles?, A las gemelas poh. Con fina letra, la mejor letra, la mejor caligrafía. Cero falla ortográfica. Sobre papel lustroso. Depositando sólo amor en las líneas. Transformando cada palabra en una declaración de compromiso y fidelidad. Compromiso de fidelidad. No, no lo he hecho. Quise recostarme sobre el pasto pero hacía demasiado frío, así que seguí andando andando andando, hubiera querido irme pero mi admiración a ella fue más fuerte. No es que estuviera enamorado de ella o algo así, pero sus muslos me hablaban fuerte. Y quería escuchar atento.
Sobre un banco había un muchacho. Lo observé bien detenidamente, él no me vio, yo estaba tras unos árboles, y lo reconocí… Ella observaba el movimiento de su calle, se olvidó de mí. El viento me permitió conversar con sus muslos todavía más, un rato más, qué estupendos. Era el primo de Irene, Alfonso creo que se llama. Estaba solo, como meditando… ¿ Me escuchas? Ella me observó por fin, aunque con sorpresa. Me vio distinto. Y lo hizo.
Hizo desaparecer la perla.
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